Cajas y cañas de pescar, sí, manos y ovillos, no: los juguetes que divierten a los gatos sin perjudicarles

Cajas y cañas de pescar, sí, manos y ovillos, no: los juguetes que divierten a los gatos sin perjudicarles
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Cualquier animal que tengamos conviviendo con nosotros en casa necesitara un enriquecimiento ambiental específico. En el caso de los gatos, no solo tendremos que cuidar sus espacios donde descansar, comer o hacer sus necesidades, también tendremos que estimularles a través del juego.

Esto es importante ya que, a la hora de tener mininos en casa, todavía tendemos a cometer algunos errores que llevan a comportamientos que no deseamos y a regañinas que estos pequeños felinos no entenderán y que solo perjudicarán su bienestar y nuestro vínculo con él.

Me refiero a cuestiones como jugar con ellos con las manos, utilizar punteros láser u otros juguetes inadecuados para ellos. En este sentido, es importante conocer qué tipo de juegos disfrutan y el por qué, así podremos adecuarnos también a sus preferencias, partiendo de una base científica.

¿Y qué tipo de juego adoran los gatos? Como su antecesor, el Felis silvestris, era todo un experto cazador, nuestro minino disfrutará especialmente con aquellos juegos en los que se simulen una experiencia de caza, ya que les permitirá desarrollar esos instintos que tendrían si vivieran en libertad.

Jugar a cazar

El juego es algo muy importante en la vida de un gato, pero más aún cuando se trata de cachorros que están en pleno desarrollo de sus capacidades. El aprendizaje mutuo es algo fundamental entre ellos, por lo que debemos tenerlo en cuenta si queremos meter un gatito en casa (quizás mejor pensarlo y meter dos o, si no, optar por un adulto).

Además, en este tiempo en el que los mininos están desarrollando sus capacidades es primordial que evitemos el juego con las manos, ya que a ellos les va a encantar tirarse encima nuestra a morder nuestros dedos en movimiento, pero será algo que aprendan e interioricen y que seguirán haciendo cuando crezcan y sus mordiscos y uñas sean más peligrosas para nosotros.

Una vez el gato crece, el juego se convierte en una buena forma de mantenerse en un buen estado de salud físico, por ello debemos ayudarles también y estimularles, animándoles al juego. Eso sí, tendremos que hacerlo con las herramientas adecuadas.

Gato jugando

A partir de los tres meses y medio, estos felinos terminan de aprender lo necesario del juego social entre ellos, por lo que empiezan a desarrollar el juego con objetos, es decir, el juego de cazar. Aunque cada gato tiene sus gustos en cuanto a accesorios, todos van a reproducir la secuencia de caza (buscar, acechar, perseguir, saltar sobre la presa, atraparla y manipularla).

¿Qué podemos aprender de esto? A que los mejores juguetes que podemos ofrecerles son aquellos con los que puedan realizar toda esa secuencia, como pueden ser las cañas de pescar con muñecos, plumas o pelotitas en la punta de la cuerda, un accesorio que nos permitirá, además jugar con ellos.

Todos aquellos juguetes que consistan en un elemento en movimiento que ellos pueden atrapar será un un ejercicio muy estimulante para nuestros mininos, además de seguro.

Evitar los punteros láser y los ovillos de lana

No obstante, existen otros famosos accesorios con los que jugamos con nuestros gatos y, sin embargo, no son nada recomendables. Hablo de los punteros láser y los ovillos de lana.

Sobre el primero, sabiendo cómo es el juego de cazar para los gatos, podemos ver como esa secuencia de caza no se completa si jugamos con un puntero láser. Pueden buscar el punto de luz, acecharlo, perseguirlo y saltar sobre él pero... ¿y luego? Los mininos no pueden ni atraparlo, ni manipularlo, de modo que lo único que conseguiremos es que se frustre, provocando efectos negativos en él.

Para evitar situaciones de estrés y malestar en el animal, lo mejor es no utilizar estos punteros y, de hacerlo, que sea de forma puntual y que en la parte final del juego el gato pueda, aunque sea, comerse un premio, es decir, que terminemos redirigiéndoles hacia un premio que hayamos escondido, por ejemplo.

Gato ovillo lana

Por otra parte, aunque es típica la adorable verles jugando con ellos en los dibujos animados de la televisión y en adorables fotografías (como la de arriba), la realidad es que los ovillos de lana no son nada recomendables para nuestros mininos.

¿Por qué? Primero de todo, porque se la pueden tragar. La lengua de los gatos es como una lija, tiene unos diminutos pelitos hacia atrás que hacen imposible que un gato que trague un poco de lana la pueda escupir después, por lo tanto, podrían atragantarse y asfixiarse.

Además, también puede suponer un riesgo de estrangulamiento. Si se enrolla con ella, se engancha a cualquier objeto y el gato sale corriendo asustado por algún ruido o cualquier otro estímulo, esto podría estrangularlo.

¿Y por qué les encantan las cajas?

A todo esto, habrá quien esté echando el que puede ser el "juguete" favorito de todo gato: las cajas de cartón. No hacen nada, solo están ahí pero, por algún extraño motivo, nuestros mininos las adoran. ¿Por qué?

La ciencia y los especialistas en comportamiento felino han dedicado años a descubrir los motivos que llevan al gato a meterse en una caja de cartón o a jugar con ella, llegando a la conclusión de que les aporta varios beneficios.

Uno de ellos está relacionado con lo de tener lugares donde refugiarse, al final una caja de cartón puede ser el escondite perfecto para refugiarse y estar tranquilo, por lo tanto, de la misma manera que lo haría en la naturaleza, nuestro minino busca su propia "madriguera" en casa.

Por otro lado, como animales curiosos que son, la caja puede convertirse en el elemento perfecto para mirar, olisquear, rascar o incluso afilarse las uñas, toda una experiencia que satisface la curiosidad de nuestros gatos.

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