HOY SE HABLA DE

Señales conmovedoras de que tu gato se siente amado y protegido

  • La veterinaria Liza Cahn, de Embrace Pet Insurance, explica cómo reconocerlas

  • Del parpadeo lento al amasado, y qué hacer para devolverle el cariño

Daria Shatova 46tvm Bvrri Unsplash
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redaccion

Redacción Coco y Maya

Editor
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Los gatos tienen su propia manera de expresar los sentimientos, y si no has convivido antes con ellos quizá te pierdas lo que te intentan decir con maullidos, posturas y pequeños gestos, algunos de los cuales son señales de que el animal se siente querido y protegido en casa. La veterinaria Liza Cahn, consultora de Embrace Pet Insurance, repasa seis de ellos con una idea de partida: “Los gatos forman vínculos estrechos con sus humanos y pueden ser muy cariñosos, y tienen maneras únicas de demostrarlo”.

El cuerpo y la mirada. La primera pista no es fácil de ver, y Cahn la considera una de las formas más profundas con las que un gato demuestra cariño. Llega cuando tu gato está tranquilo con una postura relajada y sin tensión, lo que indica que se siente seguro a tu lado. La consultora la describe como un gato tumbado a gusto o sentado con las orejas en su posición natural, hacia delante, y la cola erguida y suavemente curvada. Eso sí, hay que tener en cuenta el contexto completo, porque una misma señal corporal puede significar cosas diferentes según la situación.

Y en la mirada está otro gesto que muchos dueños no llegan a ver: el parpadeo lento, al que se suele llamar “beso de gato”. “Cuando tu gato te mira y cierra y abre los ojos de forma deliberada y suave, te está comunicando que se siente seguro y a gusto contigo”, explica Cahn, que recomienda devolverle el parpadeo. Un estudio publicado en 2020 apunta en la misma dirección, concluyendo que el gesto podría funcionar como una forma de comunicación emocional positiva entre gatos y personas.

El ronroneo, con matices. Ese sonido rítmico y retumbante es, para Cahn, una muestra de afecto por excelencia, y suele aparecer cuando el gato se siente seguro y relajado, mientras lo acaricias o simplemente disfruta de tenerte cerca. Pero la propia veterinaria advierte de que es una señal muy difícil de interpretar, ya que los gatos ronronean por muchos motivos, entre ellos para calmarse cuando están nerviosos o sienten dolor, algo que también recoge la Asociación Estadounidense de Hospitales de Animales. Por lo tanto, conviene leerlo siempre junto al resto del lenguaje corporal.

Cuando te acicala. Que tu gato te lama el pelo o la piel también es una buena señal. Según Cahn, se trata de acicalamiento social, un comportamiento de vínculo que los gatos suelen reservar para los miembros de su grupo, y un trabajo de la Universidad de Florida sobre acicalamiento en gatos describe precisamente su función social, por encima de la higiénica. “Es una señal de que te consideran un auténtico miembro de su familia”, resume la veterinaria.

Eso no significa que tengas que dejarte lamer sin más. Cahn propone permitir unos pocos lametones, según lo cómodo que te sientas, y después redirigirlo hacia una alfombrilla para lamer u otro juguete. Y si quieres devolverle el gesto, puedes hacerlo con una sesión de caricias o un cepillado suave, siempre que a tu gato le guste.

Amasar como un cachorro. Ese movimiento rítmico con las patas delanteras viene de la lactancia: “Los gatitos amasan la barriga de su madre para estimular el flujo de leche, así que cuando realizan este movimiento rítmico de empuje sobre tu regazo, indica que se sienten seguros y satisfechos”, explica Cahn. Su consejo práctico es tener a mano una manta doblada y mantener las uñas del gato bien cortadas, porque el cariño a veces pincha.

Las ganas de jugar. El juego es una válvula de escape fundamental para los instintos naturales del gato, según la veterinaria, pero también una muestra de confianza, porque un gato no juega con cualquiera y solo baja la guardia con las personas en las que confía. “Cuando tu gato toma la iniciativa de jugar contigo, está eligiendo activamente compartir su disfrute, lo que es una señal profunda de un vínculo afectuoso”, afirma Cahn.

¿Y cómo sabes que te está pidiendo jugar? Pues porque se agazapa, se abalanza o se tumba panza arriba, lleva las orejas hacia delante y atentas, tiene las pupilas dilatadas por la emoción y mueve la cola con sacudidas o de un lado a otro.

En cualquier caso, debes saber que si tu gato no muestra todas estas señales o solo ves algunas no quiere decir que no sea feliz, porque cada gato tiene una personalidad única y se expresa a su manera. Por lo tanto, tampoco te tomes como algo negativo si no identificas estos gestos.

Foto | Daria Shatova

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