HOY SE HABLA DE

Alba Pérez, veterinaria: "Los gatos de interior que tienen ciertas necesidades cubiertas son mucho más felices" (y no son comer y beber agua)

  • Alba Pérez repasa qué espacios y objetos necesita en casa un gato que nunca sale a la calle

  • La FelineVMA y las directrices felinas de la AAFP y la ISFM respaldan esas pautas

Eric Han Wj6fmn1d H0 Unsplash
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
redaccion

Redacción Coco y Maya

Editor
redaccion

Redacción Coco y Maya

Editor

Aunque un gato viva entre cuatro paredes, sigue teniendo necesidad de trepar, esconderse, rascar, explorar y jugar. Y es que tener comida, agua y un sofá donde dormir no basta para que esté bien, según explica la veterinaria Alba Pérez en una entrevista, que lo resume así: “los gatos que viven en casa y cumplen esto son mucho más felices”, refiriéndose a que puedan tener ese tipo de comportamientos.

Lo que piden los expertos. De hecho, la Feline Veterinary Medical Association (Feline VMA) coincide en que un gato que vive únicamente en interior necesita, entre otras cosas, zonas seguras y cómodas de descanso, espacio vertical, oportunidades de juego y de caza simulada y recursos adecuados para comer, beber y hacer sus necesidades.

Arriba y a cubierto. Lo primero que destaca la veterinaria es el espacio vertical, porque una estantería accesible, una balda segura o un rascador alto permiten al gato observar lo que pasa a su alrededor desde una posición elevada.

Pero también necesita otras cosas como el poder esconderse cuando lo necesite. “Un gato necesita poder retirarse cuando quiere descansar o evitar una situación que le incomoda”, explica Pérez, y para eso puede bastar con una caja de cartón, una cama cubierta o un refugio tranquilo.

El rascador tiene su porqué. Otro error habitual es ver el rascado únicamente como un problema para los muebles. Pérez recuerda que “rascar forma parte del comportamiento normal del gato”, ya que le permite estirar el cuerpo y participar en el marcaje de su territorio, tal y como describe también esta revisión veterinaria de Clinician’s Brief.

Eso sí, conviene acertar con el rascador, porque, según la misma revisión, hay gatos que prefieren las superficies verticales y otros las horizontales, así que fijarte en lo que elige el tuyo puede evitar que acabe escogiendo el sofá.

El cazador del salón. Aunque no salga nunca, el gato conserva las conductas de acecho y persecución, por lo que la veterinaria aconseja hacer sesiones de juego que imiten esa secuencia, por ejemplo con cañas o juguetes que se muevan. Vamos, que la presa la pones tú.

La FelineVMA también incluye la caza y la búsqueda de alimento simuladas y el juego entre lo que debe tener un gato de interior, y en su posicionamiento de 2025 sobre gatos de interior advierte de que el estrés que provoca un entorno que no cubre esas necesidades puede acabar derivando en problemas de comportamiento.

Cada cosa en su sitio. Las directrices que publicaron en 2013 la Asociación Americana de Profesionales Felinos (AAFP, antiguo nombre de la FelineVMA) y la Sociedad Internacional de Medicina Felina (ISFM) recogen que la comida, el agua, los areneros, los rascadores, las zonas de juego y las de descanso deben estar repartidos en diferentes lugares, sobre todo en casas con varios gatos, para reducir la competencia y que cada uno pueda acceder a ellos por su cuenta.

Lo último que destaca Pérez es dar al gato cierto control sobre lo que ocurre a su alrededor, aunque teniendo en cuenta que no todos los gatos van a utilizar los recursos de la misma manera.

Foto | Eric Han

En Coco y Maya | Los veterinarios explican el apego seguro de los gatos: "Muchas veces se nos olvidan cuáles son los pasos que tenemos que dar para aproximarnos a un gato"

Inicio