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Los veterinarios lo tienen claro: este es el comportamiento que puede demostrar cuánto quiere realmente un perro a su dueño

  • La veterinaria Meaghan Thomas, del East Ridge Animal Hospital, lo vincula sobre todo con el cariño y la curiosidad, aunque también con el aburrimiento o la ansiedad por separación

  • La raza, la dependencia emocional y el instinto de grupo también influyen, según la clínica argentina Veterinaria Rawson

Maurice Dt Ytpaliyxugi Unsplash
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redaccion

Redacción Coco y Maya

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Que tu perro te siga por toda la casa, desde la cocina a la cama, e incluso hace guardia en la puerta del baño. Esto suele interpretarse como una prueba de amor, y muchas veces lo es, pero también puede haber otras cosas que van desde el aburrimiento hasta algún problema de salud. Vamos, que el gesto dice mucho del vínculo, esto es algo que los veterinarios confirman, aunque también recuerdan que es conveniente saber leerlo para poder interpretarlo.

Cariño y curiosidad. Seguir a su dueño a todas partes es algo bastante habitual en los perros. La veterinaria Meaghan Thomas, del East Ridge Animal Hospital, en Estados Unidos, explica que el perro que lo hace suele querer estar cerca de ti o siente curiosidad por lo que haces. De hecho, la doctora asegura que la mayoría de las veces no hay nada de lo que preocuparse, porque simplemente suele tratarse de una muestra de cariño y de ganas de compañía.

Y es que los perros forman lazos muy fuertes con las personas que los cuidan, de manera que si te consideran su persona favorita es lógico que quieran pasar a tu lado todo el tiempo posible. Sin embargo, Thomas también advierte de que ese apego tipo velcro a veces también puede delatar otras cosas como ansiedad por separación o estrés, por lo que si además notas otras señales de nerviosismo conviene comentarlo con tu veterinario.

Aburrimiento y premios sin querer. Los perros necesitan interacción y estímulos mentales, y según la misma veterinaria un perro aburrido o sin entretenimiento puede empezar a seguirte con la esperanza de encontrar algo interesante que hacer. Pero hay un detalle en el que solemos caer sin darnos cuenta: “Si le hablas a tu perro mientras te sigue, le das premios cuando pasáis juntos por la cocina, etc., en realidad estás reforzando este comportamiento para que sea lo normal”, explica Thomas en el mismo artículo de Rover, en una cita traducida del inglés.

Cuando el cambio es repentino. Hay ocasiones en las que el apego no viene del cariño, sino de que algo no va bien, porque algunos perros se pegan más a su dueño cuando están enfermos o les duele algo, buscando consuelo o intentando comunicar su malestar, según recoge Rover. Por eso, si tu perro empieza de golpe a seguirte mucho más que antes, o lo hace junto a otros síntomas, lo recomendable es acudir al veterinario. En eso coincide la guía de PetMD firmada por una veterinaria, que considera cualquier cambio de conducta marcado y repentino motivo suficiente para pedir una revisión.

La raza y la dependencia emocional. Desde la clínica argentina Veterinaria Rawson señalan que los rasgos de la raza pesan bastante. Según la clínica, hay perros con tendencia a apegarse demasiado a sus dueños, como el labrador, el pastor alemán o el pastor de Shetland, criados para trabajar codo con codo con las personas, y por eso les sale de forma natural no separarse de su dueño. La guía de PetMD también incluye a los labradores entre los perros criados para trabajar que siguen a las personas a la espera de indicaciones.

La misma clínica apunta a la dependencia emocional como otra de las causas más comunes, ya que los perros crean un vínculo muy fuerte con su cuidador principal y seguirlo a todas partes puede ser su manera de sentirse seguros, sobre todo si están en un entorno nuevo o han pasado por situaciones de estrés.

Un instinto de grupo. Los perros llevan miles de años viviendo con las personas: el estudio de ADN antiguo del Francis Crick Institute publicado en Nature en marzo de 2026 sitúa su domesticación hace más de 14.000 años. Pero, según Veterinaria Rawson, todavía se consideran parte de un grupo, igual que sus antepasados salvajes, y cuando no hay otros perros alrededor esa manada pasa a ser su familia humana.

En la naturaleza, los lobos cooperan para cazar y para sacar adelante a sus crías. Por eso, cuando tu perro te acompaña de una habitación a otra, incluso al baño, según la clínica está siguiendo el impulso de no separarse de quien considera parte de su grupo.

Foto | Maurice DT

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