El adiestrador mexicano César Millán, conocido en medio mundo por su programa ‘El encantador de perros’, lleva años defendiendo a los perros que vienen de la calle como compañeros de casa. Según Millán, se trata de animales que ya están “graduados” y “que no necesitan entrenamiento, solo cariño y amor”.
Los callejeros son los mejores perros. En una entrevista con Infobae de mayo de 2017, el adiestrador afirmaba que los callejeros “son los mejores perros desde mi punto de vista” y que pueden ser “los que mayor felicidad traigan a la casa”. También advertía que “estos perros necesitan confianza y la mejor estrategia es incorporarlos al hogar lentamente”. En esa misma dirección va uno de sus lemas más famosos, el de “Rehabilito perros, adiestro personas”. Su idea es que parte del comportamiento del animal depende de cómo se relaciona con él quien lo cuida.
Responsabilidad antes que mando. Millán lleva años sosteniendo que la disciplina no consiste en demostrar quién manda, sino en hacerse responsable de un ser vivo que ha entrado en casa, y que cachorros y niños pueden convivir con naturalidad siempre que sean los adultos quienes les enseñen a hacerlo.
El adiestrador también ha hablado en más de una ocasión sobre las llamadas razas problemáticas, en una entrevista con Ámbito en 2013 resumía que “no hay malas razas, sólo malos líderes”. Pero defender a los callejeros no significa que todos lleguen igual, porque cada uno trae una historia que normalmente desconocemos y puede reaccionar de forma muy diferente ante una casa nueva, así que toca observar cómo se comporta y darle unas rutinas estables desde el primer día.
Cuánto tarda en adaptarse. El problema es que ese “lentamente” puede ser bastante más lento de lo que imaginamos. Un estudio de la Universidad de Lincoln publicado en 2025 entrevistó a 27 personas que habían adoptado un perro en el Reino Unido, varios de ellos venidos de otros países, y sólo el 30% sentía que el suyo se había adaptado en tres meses o menos, mientras que el 41% hablaba de entre cuatro y seis meses y el 19% aseguraba que todavía no lo había hecho.
La conducta que más se repetía en esa etapa era el miedo, en el 63% de los casos, seguida de los cambios en el descanso y el sueño (56%), y también había perros que no se separaban de sus dueños y otros que apenas buscaban el contacto. Vamos, que si tu perro recién adoptado duerme mal, se esconde o no se despega de ti, entra dentro de lo esperable, aunque se trata de una muestra pequeña y en algunos casos esas conductas se mantenían o iban a más con el tiempo.
¿Y el cariño, sirve? Pues parece que sí cuenta, aunque no como sustituto de todo lo demás. Un trabajo de las universidades de Pisa, Perugia y Oxford Brookes estudió a 100 perros con sus cuidadores, midiendo el cortisol en saliva y en pelo, y vio que los que tenían un apego seguro, alrededor del 65%, afrontaban mejor las situaciones estresantes. Las caricias y el contacto físico funcionan como un factor protector frente al estrés, aunque el estudio encuentra una asociación, sin probar una relación de causa y efecto, asi que tampoco demuestra que el afecto por sí solo vaya a resolver un problema de conducta.
Educar sí, pero sin miedo. Que un perro callejero no necesite un adiestramiento de manual no quiere decir que no haya que enseñarle nada. La Sociedad Americana de Veterinaria del Comportamiento Animal (AVSAB) recomienda en su posicionamiento sobre adiestramiento canino utilizar únicamente métodos basados en recompensas. La misma entidad ya criticó en un comunicado sobre ‘Cesar 911’ que se provocara la agresividad de un perro para después corregirla.
En España, además, la Ley 7/2023 de bienestar animal obliga en su artículo 24 a educar y manejar al animal con métodos que no le causen ansiedad o miedo, y su artículo 27 prohíbe los collares eléctricos, de castigo o de ahogo. De todo ello ya hablamos al repasar otra frase célebre del adiestrador. Ese mismo artículo 27 prohíbe también entregar en adopción animales que no estén identificados y registrados previamente, algo que conviene comprobar antes de firmar.
Y si todavía estás decidiendo, el educador canino Hugo Fernández recomendaba en una entrevista con Xataka visitar al perro en la protectora y pasear con él antes de llevártelo, y dejarle después explorar la casa a su ritmo.
Lo curioso es que la propia ley también quiere formar a las personas, porque su artículo 30 obliga a quien quiera tener un perro a hacer un curso gratuito y de validez indefinida. El borrador del reglamento de julio de 2025 hablaba de cuatro horas lectivas sobre manejo y socialización, pero a mediados de octubre de 2026 seguía sin aprobarse. Habrá que ver si llega antes que el nuevo reglamento europeo, que desde el 31 de agosto de 2028 obligará a las protectoras a entregar por escrito el historial clínico y de vacunación de los animales que dan en adopción.
Imagen de portada | César Millán
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