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Los veterinarios coinciden: los errores que debes evitar antes de someter a tu mascota a una ecografía

Ayuno, vejiga, agua, rasurado y nervios: qué hacer en las horas previas para que la prueba sirva de verdad

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redaccion

Redacción Coco y Maya

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Lo que tu perro o tu gato coma, beba y haga en las horas previas a una ecografía abdominal influye bastante en lo que el veterinario va a poder ver en la pantalla, y hay dos descuidos que se repiten mucho en la consulta.

La veterinaria María Vetican los ha resumido en el ayuno y la vejiga llena, aunque las guías de los hospitales veterinarios añaden matices sobre el agua, el rasurado y los nervios que conviene conocer antes de ir.

Dos errores que salen caros. La advertencia la ha hecho Vetican en uno de sus vídeos de TikTok. Su planteamiento es bastante práctico: si ya vas a pagar la prueba, no tiene sentido que dos despistes dejen el estudio del abdomen a medias. Y es que la ecografía forma la imagen con los ecos de unas ondas de sonido que rebotan en los tejidos, según explica el Manual Veterinario MSD, y por eso depende tanto de cómo estén los órganos en ese momento.

En ayunas, y no por capricho. El primer error es llevarlo con el estómago lleno. Según la veterinaria, la comida que está en plena digestión dificulta ver bien el estómago y puede dejar masas extrañas o sombras en la imagen. Las guías de los hospitales VCA hablan de entre 8 y 12 horas de ayuno antes de una ecografía abdominal en gatos.

El agua, mejor no quitarla. En ayunas no quiere decir sin beber, o sea que tu perro o tu gato siempre puede beber para no deshidratarse o para tomar su medicación habitual de la mañana. Eso sí, si tu son diabéticos es recomendable consultarlo antes con el veterinario, así que no improvises con el ayuno en esos casos.

Con algo de pis en la vejiga. El segundo error es dejarle orinar justo antes de entrar. “Tiene que llegar con algo de pis en la vejiga”, explica Vetican, porque así la vejiga está algo hinchada y bien definida, hace contraste y se puede ver si hay masas, cálculos o sedimento. VCA lo concreta un poco más y recomienda que el animal no orine en las tres a seis horas anteriores a la prueba. Si tienes perro, el paseo largo de antes de salir de casa toca dejarlo para después de la cita.

Si no, la imagen engaña. Con el estómago lleno o la vejiga vacía, las imágenes son más difíciles de interpretar y el diagnóstico cuesta más, e incluso puede acabar llevando a conclusiones equivocadas, según la veterinaria. Pero aunque lo hagas todo bien, no todo es inmediato. Lo que se ve durante la prueba se sabe en el momento, mientras que si las imágenes se mandan a un radiólogo, el informe final puede tardar unos días.

Lo que dice la ciencia del ayuno. La recomendación tiene algo más que experiencia de consulta detrás. Un estudio de la Universidad de Ciencias Veterinarias de Brno, en la República Checa, examinó varias veces a 14 perros sanos con diferentes preparaciones y comprobó que el ayuno combinado con simeticona, un antigás, mejoraba la visualización del píloro, el duodeno, el páncreas, los ganglios y las glándulas suprarrenales frente a no preparar al animal. Pero se trata de un trabajo exploratorio con pocos perros, que además no mide el ayuno por separado. Y el antigás no es algo que debas darle por tu cuenta, sino una decisión de tu veterinario.

Unas horas no son días. Si tienes gato, quizá te dé apuro dejarlo sin comer, porque habrás oído que llevan muy mal pasar tiempo en ayunas. Pero el riesgo del que se suele hablar es otro. En Coco y Maya ya contamos que la lipidosis hepática felina aparece después de más de dos semanas sin comer. Vamos, que una mañana sin desayuno no tiene nada que ver con eso, aunque tampoco tiene sentido alargar el ayuno por tu cuenta más horas de las que te hayan pedido.

El rasurado tiene su porqué. En la mayoría de los casos hay que rasurar el pelo, porque la sonda necesita contacto total con la piel y la imagen sale mejor, y sólo en algunas pruebas, como la de embarazo, basta con alcohol y gel. Después, se recomienda lavar con agua la zona rasurada, porque el rasurado y el gel pueden irritar la piel. Y si para ti es un problema que le quiten pelo, el hospital de Iowa pide que lo avises antes de la cita.

Que llegue tranquilo también cuenta. La mayoría de las ecografías se hacen sin tranquilizantes, aunque si el perro está muy asustado o inquieto puede hacer falta un sedante.

Una ayuda con receta. En gatos hay incluso un ensayo publicado en 2017 en la revista de la Asociación Médica Veterinaria Estadounidense en el que 20 gatos con historial de estrés recibieron gabapentina 90 minutos antes de entrar en el transportín. Según sus resultados, tanto el estrés que notaron sus dueños como su colaboración en la consulta mejoraron frente al placebo, con efectos como somnolencia o vómitos que desaparecían en ocho horas. Es un medicamento con receta, por lo que tiene que pautarlo el veterinario. Lo que sí está en tu mano es no hacer de la visita un drama, algo de lo que ya hablamos en cómo no empeorar la visita al veterinario de un perro o un gato.

Y si te dicen otra cosa. Las horas de ayuno y de no orinar cambian un poco de una clínica a otra y de una prueba a otra, así que, si tu veterinario te da indicaciones diferentes de las que has leído aquí, haz caso a las suyas, que para algo es quien va a estar mirando la pantalla.

Imagen de portada | Pxhere

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