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Por qué los dóberman suelen mantenerse atentos a su entorno: tienen un fuerte instinto de protección

Es un perro amistoso y apegado a su familia, y la clave para que esa vigilancia no se convierta en un problema está en conocer su comportamiento y socializarlo desde cachorro.

Laith Abushaar
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redaccion

Redacción Coco y Maya

Editor
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Si vives con un dóberman seguro que ya sabes que siempre está alerta. Ya sean timbres, pasos o visitas desconocidas, tendrá una vigilancia constante. Pero esto va más allá de su fama de perro guardián, detrás de ese comportamiento hay inteligencia, mucha energía y un vínculo muy fuerte con las personas de su familia.

De dónde le viene la vigilancia. El American Kennel Club (AKC) describe a los dóberman como perros leales, protectores, alerta e intrépidos, que se sienten más a gusto con los suyos y que pueden mostrarse recelosos con los desconocidos precisamente por esa naturaleza protectora. En la práctica, eso se traduce en un perro muy pendiente de lo que pasa a su alrededor, que se fija en las personas que no conoce o en las situaciones nuevas, sobre todo cuando interpreta que pueden representar una amenaza para su familia.

Y es que la raza nació con ese encargo. Según el estándar oficial de la Federación Cinológica Internacional (FCI), su primer criador conocido fue Friedrich Louis Dobermann (1834-1894), recaudador de impuestos, administrador de un matadero y encargado de recoger los perros sueltos. Los empezó a criar en los años 70 del siglo XIX cruzando los llamados “perros de carnicero”, parecidos a los antepasados del rottweiler, con un pastor negro y fuego típico de Turingia. A principios del siglo XX ya se le reconocía como perro policía, y tras ganar terreno en otras tareas también se convirtió en animal de compañía, aunque manteniendo su instinto vigilante.

Atento no quiere decir agresivo. Pero estar alerta no convierte a un dóberman en un perro peligroso. El propio estándar de la FCI lo define como un perro esencialmente amistoso y pacífico, muy apegado a su familia, con un umbral de excitación mediano y nada asustadizo, y de hecho considera la agresividad, igual que la timidez extrema, una falta que descalifica al ejemplar en una exposición. Vamos, que la estabilidad, la confianza y la sociabilidad son justo lo que se busca en la raza.

Eso sí, su tamaño, su fuerza y su carácter protector hacen que la educación temprana sea especialmente importante. El AKC recuerda que aprenden órdenes con mucha rapidez, que necesitan ejercicio y estimulación mental a diario y que un dóberman sin esa actividad puede acabar desarrollando conductas no deseadas, además de que algunos se muestran territoriales con otros perros.

Cuándo empezar a educarlo. Puedes empezar a adiestrarlo desde las och o semanas con ejercicios sencillos, como reconocer su nombre, que vyaa cuando lo llamas o respetar rutinas. Y mientras lo haces, se le va socializando poco a poco con personas, animales, sonidos y entornos diferentes. Es mejor que las sesiones sean cortas y constantes, basadas en el refuerzo positivo y sin castigos físicos. Aunque aprenden mejor de cachorros, un dóberman adulto también se puede educar con paciencia y constancia.

El evitar los castigos tiene además respaldo legal, ya que la Ley 7/2023 de bienestar animal prohíbe en su artículo 27 utilizar herramientas de manejo que puedan lesionar al animal. En él se mencionan explícitamente los collares eléctricos, de impulsos, de castigo o de ahogo.

Lo que dice la ley en España. El dóberman no aparece entre las ocho razas de la lista estatal de perros potencialmente peligrosos a nivel nacional, aunque algunas normas autonómicas y municipales sí lo incluyen, como en la Comunitat Valenciana o la ciudad de Barcelona. En estos sitios hay obligaciones como a tener una licencia municipal válida, un seguro de responsabilidad civil, bozal en espacios públicos y una correa no extensible de menos de dos metros. Lo que sí es una norma nacional es la que prohíbe las mutilaciones por motivos estéticos, por lo que en España no se le pueden cortar ni las orejas ni la cola.

Imagen de portada | Laith Abushaar

En Xataka | España prohíbe al fin cortar las orejas y las colas de las mascotas por razones estéticas

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